Los Colores de la Vida

Vivo en la selva amazónica, como tú en la gran ciudad.
Tú vas al supermercado y regresas a casa con comida y a veces con una mascota para tu hijo. Yo salgo a la selva a buscar mi comida, que está por todas partes; y a veces regreso a casa con un mono o un papagayo para que juegue con mis hijos.
En los campos, tus hermanos rezan a San Isidro para que no llueva, nosotros a Nunkui, la madre de las plantas cultivadas.
Te he visto sentado junto a tu hijo, enseñándole las cosas de la vida. Yo hago lo mismo, pero muy de mañana, y te aseguro que a mis hijos les encanta oír las historias de mi pueblo.
Y cuando tú vas al mar a bañarte y gozar del sol, yo me voy al ancho río Upano, que para mí es como el mar.
Y cuando te enfermas, el doctor te cura matando los microbios con remedios. En mi pueblo, el schamán los mata con flechas que nadie ve.

O sea, que hacemos lo mismo, pero de manera diferente. Es como si la vida fuera en todas partes la misma, sólo de diferente color. Y por ello, quisiera conocerte más, valorar lo que haces, lo que amas y construyes. Ojalá un día vengas a mi casa, y te sientes en mi banco y me cuentes de ti, hasta que el sol se hunda detrás de las palmeras de mi selva...

José Ingenieros

En el año 1911 Ingenieros se autoimpone un exilio después de que desde el poder ejecutivo no le otorgaran la cátedra de medicina legal, afirmando en una carta al presidente de la nación (Roque Sáenz Peña) que no retornaría al país mientras estuviera él en el poder.


En este período aumenta su preocupación por temas filosóficos y por la historia de la filosofía, abandonando las reflexiones sobre criminología y psiquiatría. Al mismo tiempo, lleva a cabo una reivindicación del ideal y de las minorías superiores. Permite ahora la introducción de la metafísica, lo cual se aleja de una gnoseología empirista y relativiza su positivismo. Su proyecto de “filosofía científica” sitúa en un lugar central la imaginación creadora (del hombre superior) que proyecta la esfera de lo empírico: “La filosofía científica se elevará a la categoría de una verdadera metafísica de la experiencia”[1]. La imaginación y las hipótesis que desbordan la experiencia sensorial puntual la incorpora Ingenieros al discurso moral para configurar el concepto de “ideal”, garantía de futuros perfeccionamientos morales.


Sobre esta idea se edifica El hombre mediocre, obra clave de su producción en cuanto a la resonancia continental que tuvo, escrita en su exilio europeo, que integra el discurso moral en el análisis social sin descuidar la dimensión política. En este texto se pone de manifesto la lucha entre el ideal, la cultura y los intereses materiales, el lucro; la ciencia hecha oficio, frente a la verdad como culto. El hombre superior –una exigua minoría– que es portador de ese “ideal” encuentra su oposición en el hombre mediocre que carente de tal ideal, es incapaz de crear y por lo tanto se dedica a imitar y a vivir domesticado en el rebaño, colaborando en la perpetuación de dogmatismos. Hay pues aquí, una fuerte reivindicación del individualismo y del individuo superior, fuerte, muy cercana a la que encontramos en las páginas de Nietzsche. Dice Ingenieros sobre el hombre superior:



Esos hombres, predispuestos a emanciparse de su rebaño, buscando alguna


perfección más allá de lo actual, son los “idealistas”. La unidad del género


no depende del contenido intrínseco de sus ideales sino de su temperamento:


se es idealista persiguiendo las quimeras más contradictorias, siempre que ellas


impliquen un sincero afán de enaltecimiento. Cualquiera. Los espíritus afiebrados


por algún ideal son adversarios de la mediocridad: soñadores contra los utilitarios,


entusiastas contra los apáticos, generosos contra los calculistas, indisciplinados contra


los dogmáticos (...) Todo idealista es un hombre cualitativo: posee un sentido de las diferencias que le permite distinguir entre lo malo que observa, y lo mejor que imagina. Los hombres sin ideales son cuantitativos; pueden apreciar el más y el menos, pero nunca distinguen lo mejor de lo peor.



El autor reconoce explícitamente sus rasgos de nietzscheanismo. Pese a esto, hay que tener en cuenta que desde la dimensión histórica de su tiempo, Ingenieros recogió un nietzscheanismo interpretado como extensión del biologismo darwiniano. Como a toda la generación de su tiempo, lo que más le entusiasmó fue las críticas a la burguesía y la afirmación de un yo elevadamente aristocrático sobre el rebaño.

Utopía política

Ingenieros cree que siempre habrá minoría de idealistas y una mayoría de mediocres. Y por lo tanto, el elitismo es inevitable. En este sentido, defiende la noción de genio y expone algunos ejemplos[2]. Y es así que ataca la defensa de la igualdad (que por otro lado se está llevando a cabo en el proceso político del momento en Argentina, con la ley Sáenz Peña), afirmando que la igualación es la muerte, y que atenta contra el progreso de la civilización porque algunos actuan "como si la igualdad ante la ley implicara una equivalencia de aptitudes". Por lo tanto, también es necesario que exista la masa mediocre, que aporta la estabilidad general del organigrama social. Ahora bien, esa mediocridad puede resultar peligrosa cuando se vuelve sistema de vida e irrumpe en la política. Es lo que según él estaba sucediendo en la Argentina del momento: es decir, se da en Ingenieros la figura del intelectual segregado por la vida sociopolítica de su país, figura del modernismo de fin de siglo por antonomasia. Está convencido de que la civilización está llevando a cabo el destierro del idealista, el hombre superior. A su crítica feroz del sistema parlamentario, se añade la denuncia del clima político del país que califica de "mediocracia". También dirige sus críticas a la represión del individuo por parte de las fuerzas conservadoras. Lo que cuestiona Ingenieros y adonde apunta su propuesta es a todo el sistema de valores y creencias, lo que abarca más que la esfera política, aunque se transmita mediante ésta (mediante la mediocridad de la clase política, por convertir la política en profesión). Ante esta estructura desprestigiada, el sufragio no representa ningún adelanto. Es más, se ha predicado siempre que la democracia es el gobierno sobre un pueblo soberano, cuando efectivamente las masas ignorantes jamás han tenido la capacidad de gobernarse. Por eso, tanto la miseria como la ignorancia boicotean la auténtica lucha por la soberanía. En este mismo sentido, "para ser pueblo [antítesis de partido] no basta ser multitud", sino que lo que constituye como pueblo es la presencia de un ideal. Pero su crítica de la democracia tampoco apunta a la defensa de una aristocracia de linaje o de dinero, sino que su utopía política apunta a una "meritocracia", donde se afirma el mérito como base natural del privilegio. Su proyecto huye tanto del conservadurismo oligarca como del ascenso de grupos sociales más amplios, que es lo que se estaba produciendo en Argentina, para intentar acabar con la marginación política de un amplio sector.















[1] Principios de psicología, Madrid, 1913.



[2] En el capítulo VIII “Los forjadores de ideales” dedica una sección a Domingo F. Sarmiento (1811-1888, presidente de la República de afinidad ideológica con Ingenieros: “¿Lograremos exterminar los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado") y otra a Florentino Ameghino (1854-1911, paleontólogo que elaboró una teoría sobre el origen del homo sapiens e introductor de las doctrinas de Lamarck y Darwin en la Argentina).

III Semana de la Cooperación- UAB

¿Quina relació hi ha entre el consum dels països del Nord i la pobresa als països del Sud?


La relación entre el consumo de los países del norte y la pobreza en los países del sur es causal en la medida en que el consumo de los países del norte, debido a sus características, impone unas condiciones de producción en los países del sur que dan lugar a situaciones de pobreza creciente. Se trata en definitiva, de la prolongación del colonialismo, que ha generado nuevas formas de dominio.


En este sentido, el consumo de los países del Norte tolera todas las situaciones que sean necesarias para abastecerse… y las necesidades son infinitas debido a que el modelo de consumo se alimenta de la renovación continua y perpetua de los deseos del consumidor. El modelo de crecimiento de los países ricos implica una sobreexplotación de la naturaleza y las personas: es principalmente por esa razón que existe una relación estrecha entre consumo y producción, aunque a veces olvidemos que lo que consumimos alguien lo produce.


Se podría decir que hasta lo mencionado se trata de una relación aritmética o económica. Pero hay vínculos más profundos. La sociedad de consumo también destruye el último tesoro o hilo de esperanza que les queda a muchos países del sur: el fuerte tejido social comunitario. El consumo de los países del Norte insulta a los que no pueden ser consumidores ofreciéndoles (por las vías de gran difusión, como la televisión) lo que les niega de hecho. Mientras la publicidad obliga a consumir, las condiciones de facto lo impiden; fácilmente esto desemboca en la delincuencia y en diversas situaciones de riesgo de exclusión social. En definitiva, la sociedad de consumo y concretamente el consumo de los países del Norte, impone en el Sur una dictadura más cruel e injusta que las que inventan (apurándose a condenar) a menudo los medios de comunicación del Norte, y funciona análogamente a la organización desigual del mundo, que se perpetúa día a día, minuto a minuto.


Siguiendo este mismo razonamiento podemos deducir que al modelo de consumo están asociados unos referentes, unos valores: sólo por la vía del tener se puede ser, con lo que la cultura de consumo de los países del norte también empobrece la diversidad intrínseca a la vida humana con mecanismos cada vez más sofisticados de homogeneización que se introducen en todos los rincones de nuestra vida. La igualación cultural (empobrecimiento de la vida humana) es consecuencia directa de los moldes y patrones de consumo que el Norte impone.


Pero volviendo a la aritmética: el modelo de consumo está asociado a un modelo de producción que cada vez necesita vender más y pagar menos. Esto significa que los brazos y materias primas que los países del Norte extraen del Sur son cada vez más baratos, porque se ha impuesto en esa dirección desde las políticas económicas hasta las tendencias de consumo, la servidumbre más absoluta.


Breu explicació d'un del temes del curs: comerç internacional, comerç just, drets laborals en països del Sud, sobirania alimentària, banca ètica, grans superficies, publicitat i societat de consum...


El comercio internacional: Si hablamos de comercio internacional, debemos partir del análisis de las condiciones en las que tiene lugar. Y cuando queremos establecer unas pautas de consumo responsable este análisis resulta inaplazable, ya que el elemento previo al consumo es el comercio y ha sido siempre así, se trata de algo connatural a la sociabilidad del ser humano.


Las condiciones de desigualdad en las que se inscribe el funcionamiento del comercio internacional son indiscutibles y constituyen una herencia de imposiciones históricas fruto de invasiones sistemáticas e implantaciones de modelos culturales y económicos, que se renuevan en los organismos internacionales contemporáneos.


Tal es el caso de la OMC (Organización Mundial del Comercio), un organismo multilateral que vela por las normas que regulan el comercio internacional. Según la "biblia económica", su objetivo es "que las corrientes comerciales circulen con la máxima libertad posible". Es decir, construir un sistema de libre comercio mundial en mercaderías, servicios y conocimiento. En definitiva, es una organización para liberalizar el comercio. Quien se deje engatusar por los cantos de libertad y no vea aquí una carga ideológica se equivoca: se trata de la organización más antidemocrática que se pueda imaginar, que trabaja para la imposición efectiva de la tendencia neoliberal en los mercados internacionales. De hecho, para ser miembro de la OMC (es decir, para existir como país en los flujos del comercio internacional) los países están obligados a adaptar su política comercial a las normas que han decidido los países miembros de este organismo, en las reuniones ministeriales donde sólo participan los países ricos. A la práctica, esto significa que sólo pueden establecer sanciones los países que tienen capacidad geopolítica de hacerlo, es decir, Estados Unidos y la Unión Europea. Además, los cargos en la OMC funcionan de acuerdo a lo que se llama "Puertas giratorias". Esto significa que funcionarios de la OMC pasan al sector privado (directivos de Nestlé o British Petrolium, por ejemplo) y directivos de multinacionales pasan a ocupar cargos de la OMC. Podemos entender fácilmente pues, que las acciones del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) son contrarrestadas por las acciones de la OMC. Así es como funciona el organismo que regula el comercio internacional y por lo tanto, así funciona el comercio internacional, que dicho sea de paso, está regido por una institución que desde su creación atenta contra la carta fundacional de las Naciones Unidas: la OMC fue creada fuera del sistema por los países más poderosos, cuando en la carta de la ONU dice claramente que no puede haber ninguna institución global fuera.


Y nosotros, ¿qué contacto tenemos con el comercio internacional? Es donde más globalizados nos sentimos. Todas las acciones cotidianas nos conectan con el trabajo que tiene lugar a miles de quilómetros de distancia; es pues, algo palpable. Y lo es cada vez más, en una sociedad en la que como consumidores somos cada vez más sofisticados, en el sentido de que nos gustan los productos específicos, no genéricos.


Cabe recordar que el comercio per se no es algo malo ni bueno. Para entrar en valoraciones antes debemos preguntarnos cómo se establece el precio. Los fundamentos del comercio nos dicen que éste es fruto de la negociación, hasta llegar al punto de equilibrio en el que las dos partes están de acuerdo. Sin embargo, esta negociación tan comprensible y aceptada teóricamente es la excepción en la práctica. La situación corriente es la siguiente: el que tiene fuerza negociadora fija el precio tanto de compra como de venta y extrae los beneficios que se propone. Precisamente esto es lo que sucede cuando observamos que los productos que venden los países pobres tienden a la baja y los que compran tienden al alza. Es decir que los países ricos compran cada vez más barato y venden cada vez más caro. Y en esta relación hay que incluir el paso del proteccionismo (aduanas altas) al librecambio (lo que nos devuelve a la política de la OMC, quien ejecuta este paso), que conviene a los países industrializados pero no a los países en vías de industrialización que necesitan una etapa proteccionista. De hecho, todos los paises ricos la han tenido y es gracias a este proteccionismo que pudieron desarrollar una industria competitiva. Pero aún así siguen practicando -cuando les conviene- el mismo proteccionismo que condenan, como en el caso de la agricultura europea.


Podemos concluir pues, que el comercio internacional es eminentemente empobrecedor y quienes extraen el beneficio de esto son las empresas intermediarias (Nestlé, Philip Morris, Starbucks, etc.).


Reflexió personal: què és per a tu el consum responsable?


Estamos entrenados desde pequeños para el consumo y la fugacidad. El primer paso hacia un consumo responsable ha de neutralizar y revertir esta dinámica. Es decir, debemos consumir menos, lo que implica hacerse consciente del consumo individual, primero y colectivo, después. En este sentido nuestro trabajo individual ha de ser constante y remar en el sentido opuesto a la corriente que nos impone la publicidad. Mientras el caudaloso río de los anuncios nos prohibe ser conscientes de lo que consumimos, cómo lo hacemos y sus consecuencias, nosotros debemos detenernos en el lago de la reflexión e intentar decodificar el mensaje que nos están dirigiendo, así como deshacernos de los mecanismos que nos conducen a un consumo inconsciente. Esta tarea debe conducirnos a darnos cuenta de cuántos productos superfluos consumimos y en este sentido, hacernos conscientes de que somos responsables de nuestro consumo, porque la decisión última la tomamos en cada momento que consumimos.


Aunque es la puerta de entrada, consumir menos no es suficiente para hablar de un consumo responsable. También tenemos que saber elegir los productos en base a unos criterios diferentes de los que aplicamos corrientemente, como es la comodidad, o la popularidad de la firma. Los criterios que debemos aplicar tienen que dirigirse hacia un mayor conocimiento del origen del producto y su cadena de distribución hasta llegar a nosotros. Esto permitirá que no mantengamos con nuestro consumo, un modelo injusto que genera cada vez más desigualdades y condiciones de explotación. La relación que existe es clara: con nuestro consumo colaboramos a que existan empresas que siguen una política comercial devastadora para los países del sur, en la medida en que a la búsqueda de un mayor margen de beneficio, imponen unas condiciones de producción indignas.


numeración

A=objetivo

B=hipótesis

C=fuentes

D=organización de los datos

E=modelo teórico

 

15 (a)                                                          

19 (b y c)

21  (b)

24 (b)

27 (b)

31 (d)

33 (c y b)

 

37 (c)

39 (c)

40 (c)

41 (b, c y a)

47 (b)

49 (b)

50 (b)

51(e)

53 (c)

59 (b)

60 (b y c)

61 (c)

62 (c)

66 (b)

67 (b)

74 (c y a)

80 (c y b)

82 (b)

91 (c)

101(c)

102 (b)

103 (c)

105 (c y b)

109 (c)

113 (b)

114 (b y e)

122 (c)

123 (a)

124 (b)

125 (b)

132 (b)

136 (b y c)

137 (c)

141 (e)

145 (b)

146 (b)

152 (b)

153 (b)

155 (c)

156 (e)

157 (a)

158 (e)

160 (b)

163 (b y c)

168 (b)

170 (b)

172 (a, b y c)

173 (b y c)

175 (c)

176 (b y c)

178 (b y c)

179 (b)

180 (b y c)

181 (b)

189 (c)

194 (b)

195 (c)

196 (b y e)

197 (b y e)

198 (b y c)

203 (c)

204 (b y c)

205 (b y c)

206 (b)

207 (b)

208 (b)

SINTESIS: 214(b) 215(b) 216(b) 217(b)

Europa

Con la fe se ha perdido laconfianza. En muchos rostros se ve más preocupación que alegría. La alegría nace del alma,pero alma es hoy un término anacrónico. El absoluto es ahora el gasto. Nos horroriza lo que nose gasta. Hay que destruir lo que permanece, el ídem, la identidad. Fíjate en qué horrorosaparadoja nos encontramos: nuestro espacio íntimo está invadido por los poderes públicos, peronosotros no podemos influir en ellos. Estamos cerca del marcapasos cerebral. El caso de Europa es sorprendente. Rodeada de pueblos aferrados a una identidad fuerte, se empeña en hacerlotodo ligero. Libre comercio,pero desdén hacia la propia tradición: mitología, teología, filosofía,lenguas clásicas, humanidades ¿para qué? Nos basta un bípedo que trabaje y consuma losproductos de su trabajo, como las mulas que araban para comer lo nacido del surco. La últimamoda es abreviar los estudios. ¡Guerra a los profundos; desprecio a la inteligencia, mediocridadadministrada! Como si Europa no fuera hija del pensamiento y de sus honduras. ¿A dónde vasEuropa? ¿Quién lo sabe? Que vengan todos los pueblos de la tierra y se instalen el uno junto alotro en este viejo territorio. ¿Qué podemos darles? Trabajo y nada más. Y eso de momento.Pronunciar la palabra "fuerte" es un atentado contra la salud pública. Y con un organismo débil¿qué podemos hacer? O ponerle una tanda de inyeccciones o dejarlo morir.Mientras estoacontece guardemos los restos de nuestra tradición por si pueden ser útiles para preparar unrenacimiento cuando se consume la invasión. ¿No vienen porque Europa es lo mejor? Europa esalgo que hemos recibido. ¿Nos hemos hecho más europeos por la Unión Europea?

Aboriginal australian culture

“Australia: Aborígenes, Minería y Supervivencia” J.BARTROLI en MINORÍAS ÉTNICAS. Pedro Ceinos Coord. Integral. Barcelona, 1990. pp. 69-75

La denominación de “aborígenes” hace referencia a numerosos pueblos diferentes, pese al carácter homogeneizador del término.
Se ha podido constatar unas complejas organizaciones sociales y una tradición simbólica, espiritual e intelectual indiscutible a pesar de haberlos considerado salvajes como pretexto para exterminarlos. Cuando llegaron los colonos británicos, los británicos se atribuyeron sin dudar la propiedad de la tierra; Desde ese momento hasta ahora ha tenido lugar una historia de dominación. 200.000 aborígenes en Australia hablan 228 lenguas diferentes, pero ya ninguno mantiene la antigua forma de vida de caza y recolección.
En relación a la propiedad de la tierra, uno de los principales problemas, no existe un reconocimiento legal de sus derechos con lo que una de las principales amenazas son para ellos la industria minera, que para controlar los recursos ocupan sus tierras. La traducción oficial a su lógica resistencia es que “los aborígenes se oponen a las actividades mineras y pueden colapsar el desarrollo económico de Australia”. Por esa razón, se puede afirmar que todos los problemas de los aborígenes en Australia derivan de éste básico: la falta de derechos territoriales.
En el contexto de una democracia occidental como es Australia, han sido numerosas las muertes –la mayoría ahorcados –de aborígenes en prisión (encarcelados por pequeñas faltas). De igual forma, cabe destacar que son el pueblo con mayor proporción de población presa en el mundo, siendo de 775 por cada 100.000 habitantes. Existe una problemática actual, consecuencia de una historia como se ha dicho, de dominación, pero en los cursos de historia de las escuelas australianas se habla de la invasión y resistencia como si no tuviera ninguna relación con la realidad contemporánea.
Respecto a la desaparición del nomadismo aborigen como consecuencia de la dominación territorial de los blancos y la política de asimilación del gobierno australiano el antropólogo W.J. Peasley narra la historia de una pareja aborigen como “los últimos nómadas australianos” (simbólicamente), en la que se ilustran cuestiones como los tabú de una tribu, el proceso de desaparición de éstas como cuerpo social, el choque del mundo aborigen y el mundo de los blancos y el fin del equilibrio ancestral.
En el caso de los tasmanos, se puede hablar efectivamente de “el pueblo que no existe”, puesto que desde el establecimiento del mito del último tasmano a raíz de la muerte de la última mujer tasmana “de pura sangre”, los tasmanos mestizos no han sido considerados como tales y la mezcla simplemente se ha obviado, después de haber sido un pueblo víctima de un genocidio sistemático desde la llegada de los colonos europeos.

En este artículo se hace referencia y se insiste en la contemporaneidad de los aborígenes, que corrientemente son considerados, de forma intencionada, como si fueran una población anclada en la edad de piedra. Esto permite (además de justificar los mecanismos de asimilación cultural) que tenga lugar una profunda desconexión entre los sucesos históricos de invasión y genocidio y la dificultosa situación actual de los aborígenes, de forma que no se intervenga o bien que se haga de forma equivocada, legitimando la injusta situación originaria. Es en este sentido, que durante todo el siglo XIX y principios del XX se hablaba incluso del “eslabón perdido” en relación a los aborígenes.
Asimismo, la ocupación británica de finales del siglo XVIII ha provocado principalmente, una reducción muy pronunciada de la población aborigen, hasta llegar a ser una minoría numérica –y por lo tanto cultural, étnica...–dentro de la sociedad dominante blanca (con todo lo que eso conlleva, como por ejemplo la dificultad para canalizar las reivindicaciones de derechos), y la pérdida progresiva de una diversidad (en el proceso de una homogeneización) que existía antes de la invasión europea.
El caso de los tasmanos presentados aquí irónicamente como “el pueblo que no existe” es significativo ya que pone de manifiesto el problema de los criterios para considerar qué o quién es aborigen, que características se deben dar para hablar de “aborigen”. Este problema resulta de vital importancia cuando analizamos datos estadísticos de los censos. Los datos finales serán, como podemos imaginar, muy diferentes dependiendo de los criterios aplicados. Hemos visto como hay una manipulación política, interesada, de la cuestión, ya que si los mestizos no son considerados aborígenes, serán menos los que podrán legítimamente reclamar unos derechos civiles (maquiavélicamente hablando, menos problemas –numéricamente –para el Estado australiano). En este sentido, se ha hecho referencia a la precaria situación legal de los aborígenes en la sociedad australiana; tanto ha sido así, que hasta hace sólo 40 años, los aborígenes no eran considerados ni siquiera formalmente ciudadanos. Efectivamente se puede hablar de dos sociedades paralelas en el mismo territorio; mientras que la pirámide de población blanca es europea, la pirámide de la población aborigen es propia de un país del Tercer Mundo. Por supuesto, como siempre que existe una población dominante, este territorio en rigor no es “el mismo” para ambos; hay una clara concentración de población aborigen en determinadas zonas, como en el norte del país, donde representan el 60% de la población. Evidentemente, siempre alejados de los centros de poder económico y político.
El texto sobre “la historia de amor de los últimos nómadas australianos” evidencia un problema central en la historia aborigen: no hay vuelta atrás, dada la situación actual, en el contexto de una sociedad occidental dominante y establecida no es posible volver a la caza y recolección. Resulta estéril intentar retomar una “pureza” de los orígenes, ya que tanto el entorno natural como la situación histórico-social ha cambiado profundamente. Hay aborígenes que han adoptado el modelo de vida occidental, lo cual implica de alguna manera renunciar a su modelo de vida tradicional. Sin embargo, hay una cierta resistencia a entregarse totalmente; a los que hacen esto, el resto de aborígenes los llaman coconuts (“cocos”: negros por fuera y blancos por dentro) porque les acusan de haber olvidado sus raíces, su identidad. Pese a esto, la supervivencia de su vida económica tradicional (caza y recolección), su nomadismo, sus formas de vivienda... se antoja insostenible cuando no se dispone del entorno, cuando la propiedad de éste está en manos de la explotación industrial de la economía occidental, en el contexto de una mundialización del modelo económico occidental.

Pedro Casaldaliga

Una entrevista cara a cara: PEDRO CASALDALIGA, OBISPO DE LA DIOCESIS MAS POBRE DE BRASIL, TEOLOGO DE LA LIBERACION. "Marx dijo muchas cosas que aún hoy son válidas"
En Brasil es una celebridad: acaba de retirarse después de 35 años como obispo, sobrevivió a atentados de la dictadura, tuvo que enfrentar a la Inquisición en Roma. Todo por un compromiso con los más miserables de su diócesis que lo llevó a vivir en una total pobreza personal. Un diálogo con un catalán que nunca volvió a su país "porque los inmigrantes más pobres nunca vuelven", que escribe poesías y habla sobre política, teología y la vigencia de las luchas sesentistas.
Por Juan Arias.*
Se está acabando una fase importante de su vida. Está a la espera de relevo. ¿Con qué sentimientos se va?
Se lo voy a decir con dos versos de El hombre de La Mancha: Si este suelo que besé va a ser mi lecho y perdón...Mi vida en Sao Felix, un territorio que es como la tercera parte de España con sólo 100.000 habitantes, ha sido una aventura. Una aventura buscada y amada, una opción por los pobres y por América latina. He caminado de sorpresa en sorpresa, con frecuencia con contradicciones frente a la Iglesia y frente a mí mismo; con posturas a veces agresivas, yo que agresivo no soy. Mi lema fue el de un poeta colombiano que dice: "Si no lo amas todo, lo compadeces todo". He vivido tensiones muy fuertes,pero nunca odié, aunque sí tuve rabia frente a muchas cosas. Sentí enojo.*
¿Se arrepiente de algo?
No. De nada. ¿Que cómo me siento? Realizado, sí; orgulloso, no; satisfecho, no; tranquilo, sí. América latina es mi patria grande, una esperanza de sacramento que abrió mi alma a Dios y a la humanidad.*
Toda esa pasión por los pobres y los humillados, ¿cuando empezó?
Yo procedo de la derecha, del franquismo, del nacional-catolicismo, la España de las Cruzadas. Pero desde niño soñaba con las misiones y acabé en esta América latina con sus varios mundos entrelazados, sus revoluciones, su teología de la liberación, sus mártires y sus comunidades de base. Me entregué a esa revolución, a esa caravana de millones de seres humanos esclavizados. Me entregué como ser humano, como cristiano y como agente pastoral. O sea, como obispo. Es que no me gusta que me llamen así.*
Y ahora qué piensa hacer?
No lo sé. Me llaman de muchas partes. Tendré que decidir. Como dice el verso de Machado, "de entre todas las voces, escoge una"... Voy a esperar a ver quién es mi sucesor. Si fuera de la línea de defensa a los pobres podría quedarme en Sao Felix trabajando a su lado; de lo contrario, es más prudente que vaya a trabajar a otro lugar.*
¿De verdad no tiene una preferencia?
Si no tuviese problemas de salud, me gustaría darle a Africa mi muerte, ya que no pude darle mi vida. Es un continente con el que la humanidad tiene una deuda enorme. Son los pobres más olvidados, porque además no tienen petróleo. De cualquier modo, seguiré entre los pobres, donde sea. Quiero continuar escribiendo y dando más tiempo a la meditación y al silencio. Yo hablo mucho en silencio. Hasta le hice un poema, un día que estuve meditando bajo un pinar: Es tan callado el silencio / de la tarde en el pinar, que este silencio callado, sólo se puede callar. Vivimos en la sociedad del ruido. Necesitamos más que nunca del silencio. Los jóvenes viven sumergidos en el estruendo. ¡Y hablan de alta fidelidad! Lo que tenemos es alto ruido. Necesitamos del silencio para oírnos a nosotros mismos, para oír a los demás, a la naturaleza. Para escuchar el temblor de Dios.*
¿Cómo era Sao Felix de Araguauaia cuando llegó como joven obispo?
Lo primero que me llamó la atención, cuando conseguí llegar, después de un viaje lleno de peripecias, fueron las distancias. Geográficas, sociológicas y espirituales. Era como aterrizar en otro mundo. Había propietarios de hasta un millón de hectáreas de tierra. Era el feroz capitalismo financiado por los militares. Era tierra de nadie, donde nacer y morir era fácil, y donde lo difícil era vivir. Pero era también tierra de sueños lucrativos para los ricos.*
Y era el 68 francés.
Sí, el de la revolución de París, pero también el peor momento de la dictadura militar en este país. Era el año de Medellín, de la masacre de México. Y en Sao Felix era el puro Far West. Daba miedo.*
¿Cuáles fueron sus peores momentos? ¿Quizá cuando asesinaron al padre Joao Bosco, confundiéndolo con usted?
Lo que más miedo me ha dado siempre ha sido la impotencia. Ante la injusticia del latifundio, las masacres de los indios y de los campesinos, la inercia de los gobernantes, yo me sentía acorralado por la impotencia, por el miedo a caer en la depresión. Lo otro, el perder la vida violentamente, no me daba miedo. Eramos idealistas, puros, habíamos asumido una causa que creíamos justa y no nos importaba morir asesinados. De verdad, lo que nos daba miedo a mí y a mis compañeros, dos de ellos mártires, era la impotencia. Siempre tuve conciencia de que mis causas valían más que mi vida. Las causas humanas son las de Jesús, y, por tanto, las mías. ¿Qué otra cosa puede Dios soñar para la raza humana?*
Entonces, ¿la muerte no es un problema para usted?
Ah, no. La he sentido ya muchas veces de cerca. Diría que ha sido la compañera de toda mi vida. Desde niño me familiaricé con la muerte y con la muerte violenta. Vi asesinar a mi tío Luis Plá, sacerdote de 33 años. Lo fusilaron los rojos. Y en América latina, los que trabajamos a favor de la justicia social y en la defensa de los oprimidos estamos muy acostumbrados al martirio. Hay muchos campesinos e indios mártires, muchos agentes de pastoral que fueron torturados, no sólo sacerdotes. Por eso hemos levantado en Riberao Cascalheira, a 300 kilómetros de Sao Felix, pero en territorio de la prelatura, el Santuario de los Mártires de la Comunidad con el nombre de Vida por la Vida. En él tenemos fotografías y pinturas de los principales mártires. De todas las religiones. Tenemos, por ejemplo, la del periodista judío Wladimir Herzog, torturado y después asesinado. El martirio no es una muerte fatal. Fueron capaces de dar lamuerte porque fueron capaces de dar primero la vida. Para mí, la muerte es sólo la resurrección. ¿Cómo podría tener miedo a la muerte?*
Su compromiso con la pobreza ha sido absoluto, casi heroico, a la vista de todos, público y transparente. ¿Le ha costado?
De verdad que no. Yo nunca he olvidado que nací en una familia pobre. Y estoy convencido de que no se puede tener una sensibilidad revolucionaria y profética sin ser pobre. A mí siempre se me ha quebrado el corazón viendo la pobreza de cerca. No, no me ha costado mi vida de pobreza. Yo me siento mal en un ambiente burgués. Siempre me pregunté que si puedo vivir con tres camisas por qué voy a necesitar tener diez en el armario. Los pobres de mi prelatura viven con dos, de quita y pon. Además creo que la libertad está muy unida a la pobreza. No se es verdaderamente libre con mucha riqueza. Siendo pobre me siento más libre de todo y para todo. Mi lema fue: ser libre para ser pobre y ser pobre para poder ser libre. Si no el corazón queda atenazado. Lo terrible es toda esa gran humanidad a la que la injusticia condena a ser pobre. Contra esa injusticia he combatido toda mi vida, pero, para ser creíble en mi lucha y en mi causa, sentí que tenía que ser pobre. Muchos me dicen que por qué a mi edad sigo viajando en autobuses, a veces días enteros, sin tomar el avión. Pues por eso, porque mis pobres, a quienes predico el Evangelio de Jesús, no pueden pagarse el avión. Yo viajo feliz con ellos y como ellos.* ¿Y su vida de celibato? ¿Le ha costado tener que renunciar a la compañía de una mujer que compartiera sus luchas, a tener hijos?
Sin duda que sí. Y a los que preguntan si tengo tentaciones contra la castidad suelo responderles: "Aún estoy vivo". Sigo pensando que el celibato obligatorio es absurdo e injusto. Me gustaría que el próximo Papa lo aboliera, porque esa opción sólo tiene valor, y sobre todo sólo es creíble, si es libre. El celibato es siempre una violencia, incluso cuando es libre y deseado, por ejemplo por quienes viven situaciones límite, en lugares de fronteras, o por opción personal. Hasta Jesús, cuando habla del celibato, habla de "eunucos por amor al Reino". Y eso supone castración, violencia. No es una fiesta. La Iglesia sigue reacia. Con el celibato libre, los casados podrían entrar en el sacerdocio y los miembros de la Iglesia no darían el triste espectáculo de llegar a abusar de niños, como, desgraciadamente, estamos viendo. Yo soy consciente de que renuncié al amor de una mujer, que no pude ser del todo hombre al no poder dar nombre a mi descendencia, aunque he engendrado tantos hijos espiritualmente. Decir que el celibato es superior al matrimonio (que además es un sacramento) es ir contra las leyes de la naturaleza, y contra la misma teología. Yo acepté y viví mi celibato con amor, pero consciente de que es un atentado a la naturaleza. El celibato es una renuncia que vale la pena sólo si se abraza por una causa. Y, ojo, es difícil vivirlo en solitario, sin la ayuda de una comunidad, si no se está arropado por los otros. Pero si alguien me dice que va contra el celibato que yo bese a una mujer o abrace a un niño, entonces me están pidiendo algo contra la naturaleza. El celibato no elimina el amor humano.*
Usted suele refugiarse en la poesía. ¿Qué significa para usted escribir poesía?
Me sirve para respirar y ponerle alegría a la vida. Es el fondo musical de mi trabajo cotidiano. Me sirve para hacer mejor la síntesis de mi vida. Como dice Leonardo Boff, mi gran amigo teólogo de la liberación, "nuestra alternativa es estar vivos o resucitados". La muerte no cabe en nuestra vida. Y eso lo expreso mejor con la poesía. También con la poesía expresa sus conflictos amorosos nacidos del celibato. Creo que tiene un poema al respecto. Espere, a ver si me acuerdo: No habré hecho el amor, no habré tenido la gloria humana de engendrar, mi nombre no dará nombre a nadie; no habré sido, en la acepción cabal del mundo, un hombre. De soledad en soledad migrado, sin más amor que el viento y el servicio, tu hoy voraz habrá sido mi cuando; mi navegante paz, tu Precipicio. ¿Te habré amado a Ti, Amor amado, haciendo el buen amor de otros mil modos, buscándote en la gracia y el pecado, sintiéndote en el grito y en la herida, reconociéndote amable en todos, dándote nombre en mi pequeña vida?*
¿Es verdad que ha fracasado la teología de la liberación? ¿Qué queda de ella?
Han quedado los pobres y Dios. ¿Le parece poco? No, no ha fracasado. Lo que ocurre es que ha dejado de ser moda, publicidad. Pero si hay algo incontestable para quienes aceptan la Biblia es que el Dios de Abraham y de Jesús tomó una opción preferencial por los más pobres y humillados. Eso, ni el papa Juan Pablo II se ha atrevido nunca a negarlo. Es que dicen que se contaminó de marxismo. Que hubo errores...Errores en la teología, no. Puede que en alguno de los teólogos. Pero Marx dijo muchas cosas que aún hoy son válidas. Hasta el Papa admite a Marx cuando dice que los ricos son cada vez más ricos y los pobres más pobres. Lo que enseña la teología de la liberación es que antes que el capital viene el ser humano. Ha sido y sigue siendo un instrumento de esperanza y transformación en países creyentes y oprimidos por la injusticia del capitalismo salvaje. Es una teología que ya tiene sus mártires.*
¿Pudo alguna vez soñar que la izquierda de Lula llegaría al poder en Brasil?
Para los que siempre abogamos porque llegara al poder un partido popular, ha sido una sorpresa. El problema es cuánto nos va a durar ese sueño, porque los primeros meses de este gobierno están demostrando que los ministerios que debían ser de primera clase, los sociales, se han quedado como de segunda. Entendemos que el gobierno tenga que calmar a las multinacionales y asegurar la economía, pero tenía que enfrentar ya los problemas de fondo, como la reforma agraria y la creación de empleo. Y dejar ya de lado las exigencias del FMI. Por eso mis campesinos, que siguen creyendo en Lula, hablan ya de "esperanza cansada". Pero, aunque cansada, la esperanza sigue firme.*
¿Qué tipo de Papa le gustaría para sustituir al anciano y enfermo Juan Pablo II?
Un Papa que ejerciese el servicio del papado de otra forma muy distinta. Que fuese un Papa pobre, misericordioso, ecuménico de verdad, aceptando que nadie tiene el monopolio absoluto de la verdad. Un Papa que imite al Dios que dialoga con todos. Me gustaría que pasase los primeros meses de su mandato, antes de entrar en la Curia, consultando con la Iglesia y con el mundo, para saber qué tipo de Papa desean creyentes y no creyentes. Que no sea jefe de Estado. Que su único Estado fuera el de gracia, que es el que le corresponde.*
¿Le duele que nunca lo promovieran a una diócesis más importante; que no le hicieran cardenal a pesar de ser uno de los obispos más conocidos del mundo?
¡Oh, no! Soy muy consciente de mi pequeñez, de ser hijo de una familia pobre. Mi padre era lechero. Toda su riqueza eran seis vacas holandesas. ¿Cardenal? Lo que creo es que se trata de una institución obsoleta. El Papa necesitaría de otro tipo de consejeros. Por lo pronto, que no todos fueran eclesiásticos. Muchas cosas han quedado pendientes de discusión durante este pontificado: el celibato religioso obligatorio; el sacerdocio de la mujer; los problemas de ética matrimonial, de la biogenética; el del poder de las conferencias episcopales y de los sínodos, y un etcétera muy largo. *
¿Piensa que el próximo Papa tendrá que abordar esos problemas?
Serían fáciles de resolver sólo con integrar el laicado a la Iglesia, de verdad, sin cortapisas. El Papa tiene que escuchar más a los cristianos. Se llevaría muchas sorpresas. Piense en el problema de la mujer. Es increíble. Cada día la mujer es más fuerte, más preparada dentro de la Iglesia, en el trabajo pastoral, y aún se la deja fuera del sacerdocio. ¿Cómo puede hablar la Iglesia de derechos humanos cuando es la única institución que sigue discriminando a la mujer, olvidándose de la actitud que el mismo Jesús, y en un tiempo hostil para la mujer, tuvo hacia ella? Me temo que si el próximo Papa no resuelve este problema, la Iglesia acabe perdiendo al mundo de la mujer como ya perdió un día a la clase trabajadora, que se entregó en manos del comunismo. Piense en la actitud de la Iglesia ante la injusticia social. La Iglesia siempre ha creado mil entidades de caridad, se ha compadecido de los pobres; pero nunca se ha atrevido a atacar las estructuras de pecado del capitalismo salvaje. Ya el obispo Helder Cámara decía: "Cuando hago caridad, me dicen que soy santo, pero cuando critico el capitalismo me dicen que soy comunista". Tenía razón.*
¿A qué achaca el crecimiento de los evangélicos en Brasil y en toda América latina, en detrimento de los católicos?
Me da igual quiénes ganan y quiénes pierden. Lo que debemos preguntarnos es por qué son los más pobres los que más frecuentan las iglesias evangélicas. ¿Por qué se alejan de las nuestras? Una explicación es que en las evangélicas los fieles se sienten más protagonistas en la liturgia, casi cocelebrantes con el pastor. Pueden gesticular, cantar, danzar, gritar. Se sienten más en comunidad, más protegidos. Pueden expresarse mejor.*
Se les critica a esas iglesias que se mercantilicen, como si se tratase de sucursales de una gran multinacional.
Abren templos en cualquier esquina.Sin duda tienen ese peligro, como la Iglesia Católica tiene el peligro de la excesiva centralización, pero es que muchas de nuestras iglesias se han hecho muy formales, donde el sacerdote está demasiado lejos de la gente común. Parece ser que el Vaticano va a promulgar un decreto prohibiendo a los fieles danzar en la misa. ¡Imagínese aquí, en Brasil o en África, donde la gente habla con el cuerpo, se expresa con él y quiere alabar a Dios con él...!* ¿Qué sucederá si eso se concreta?
Responderemos con "rebelde fidelidad". O sea, que desobedecerán.Pero ya sin contestaciones, sin irritaciones. Los cristianos ya se están acostumbrando a actuar en conciencia y en silencio.* ¿Cree entonces que existen dos iglesias, la oficial, de Roma, y la de las comunidades de base del Tercer Mundo?
No. Lo que existen son diversas teologías, formas de interpretar el Evangelio, de celebrar la eucaristía. Hoy mismo yo he celebrado misa en la terraza de una casa, aquí en Goiania, en camisa, con pan y vino. Eso no responde a las normas oficiales, pero celebramos igualmente el mandato de Jesús. Roma se empeña en imponer un rito para todas las culturas. Pero ni Brasil ni Africa, por ejemplo, son sólo latinas. Son muchas cosas juntas. Ha habido miedo al miedo en la Iglesia. Le falta confianza en el espíritu. La Iglesia debería estimular el cambio, en vez de condenar siempre. Todo es relativo, menos Dios y el hombre. Existe mucho romanticismo al hablar de "los pobres". * ¿Cómo son para usted, que lleva conviviendo con ellos casi 40 años?
A los pobres hay que amarlos no por buenos, sino por pobres. No es posible olvidar que la pobreza lleva al crimen y a la violencia. Ya el Abé Pierre decía que, en determinados lugares y situaciones, entre los más pobres no era posible cumplir los diez mandamientos. Pero al tiempo, sólo el que vive a su lado puede entender su enorme capacidad de compartir hasta lo que no tienen. Es increíble, créame, su capacidad de alegría, a pesar de las desgracias, y de perdón. Ortiz, un campesino salvadoreño a quien le habían asesinado cinco hijos, me dijo: "A nosotros, los pobres, siempre nos queda el perdón y la esperanza". Poseen además un fuerte sentido de la propia dignidad. Nosotros tenemos creado el Crédito Solidario Popular, los minicréditos. Siempre pagan. Lula dijo muy bien que los pobres son los que mejor pagan "porque su única riqueza es su nombre y su dignidad". Es verdad.*
Usted no volvió a España ni al morir su madre, ¿piensa regresar ahora?
No. Incluso renuncié al Premio Príncipe de Asturias y otros, porque suponía ir a recogerlos. No quiero dar lecciones, pero mi opción personal fue radical. Yo he quemado las naves al llegar. Los emigrantes más pobres no pueden volver cuando quieren a su patria. Y yo quiero quedarme en esta América Latina que tanto amo y tanto me ha amado.

Carta de Adolfo Pérez Esquivel a Cristina Fernández de Kirchner

Sra. Presidenta de la Nación Argentina
Dra. Cristina Fernández de Kirchner
S / D
De nuestra mayor consideración:

Reciba en primer lugar, un fraterno saludo y la expresión de nuestros mejores deseos para su gestión, en la esperanza que redunde en una mejor calidad de vida para toda la población y en particular, los millones de hombres y mujeres, niños y niñas, para quienes el cumplimiento de sus derechos humanos básicos sigue siendo apenas un sueño.Nos dirigimos a Usted con cierto apuro en el día de hoy, a fin de hacerle llegar nuestra preocupación e interrogantes ante el anunciado acuerdo entre el Gobierno que acaba de asumir y el denominado Club de París. Asimismo no podemos dejar de manifestar nuestro repudio, ante las declaraciones del titular del Fondo Monetario Internacional, con el cual mantendrá una reunión hoy mismo, en el sentido de que Argentina debe firmar un nuevo acuerdo con esa institución antes de tomar cualquier decisión, cualquiera que esta sea.Ayer en el Parlamento Nacional, en su discurso de asunción, Ud. defendió el pago por adelantado al FMI, realizado por el anterior gobierno, como una medida que nos devolvía soberanía y autonomía. Entonces nos permitimos preguntarnos, ¿Cómo es posible si ese pago nos dio autonomía para decidir nuestra política financiera, que hoy estemos nuevamente antes un acuerdo con el Fondo? ¿Cuáles serán los costos y cuáles los posibles beneficios de semejante acuerdo? Después de las últimas tres décadas de experiencia con ese organismo, iniciadas con el respaldo del FMI a la dictadura cívico-militar y que continuaba con las políticas de ajuste y liberalización tan tragicamente conocidas, ¿Cómo es posible que el gobierno argentino esté contemplando un nuevo acuerdo con quien aún no ha asumido sus responsabilides criminales y administrativas por la devastación provocada a nuestro pueblo y país?En el mismo sentido, ante la decisión ya adelantada por Ud. de llegar a un acuerdo para pagar la deuda reclamada por el Club de Paris, no podemos menos que preguntar ¿Qué es lo que se piensa pagar y para qué? Porque existen indicios que ese “Club” de países prestadores, que se unificaron para presionar con mayor fuerza a los países tomadores de créditos, quiere cobrarnos créditos que no han tenido beneficio alguno para el pueblo argentino. Créditos, incluso, que se vienen pagando desde los tiempos de la dictadura, manchados con la sangre del pueblo y con un altísimo costo para toda la nación. Entendemos que este es el caso, por ejemplo, de una parte de la deuda que se origina en un préstamo otorgado por el gobierno de Holanda, para actividades de una empresa privada. ¿Es verdad que también se incluyen créditos de España que formaron parte del blindaje financiero y que alentaron la fuga de capitales al exterior, y créditos de Francia que sirvieron para impulsar la fallida privatización del agua en la Provincia de Tucumán?Entendemos que el pueblo argentino no puede ni debe seguir pagando deudas sin saber de qué se trata, a quiénes se supone que se debe y cuánto, quiénes se beneficiaron, cuánto ya se ha pagado? Entendemos que tampoco es posible saldar una deuda que atenta contra los derechos humamos y que incluso la Justicia argentina, como por ejemplo en la Causa Olmos, ha comprobado sus irregularidades.En el camino de la Verdad y la Justicia, defendido también por Usted ayer en el Parlamento Nacional, es necesario que el pueblo argentino sepa, antes de avanzar con cualquier proceso de negociación tendiente a acordar los términos de pago de la deuda reclamada por el Club de Paris, qué es lo que se pretende pagar. Por ese motivo proponemos que se realice una Auditoria pública e integral de esos créditos, con la debida participación del Parlamento Nacional y de las organizaciones y movimientos de la sociedad argentina preocupados al respecto. Una Auditoria que permitiría al pueblo y al gobierno argentino, a los países prestadores y a todos los involucrados, saber que lo que se propone se ajusta al derecho y sobre todo, al cumplimiento de todos los derechos humanos que según se reconoce, debe tener primacía sobre cualquier otro reclamo en el diseño e implementación de las políticas públicas. Debe tenerse presente que es necesario privilegiar el pago de la Deuda Social, Histórica e Ecológica con nuestro pueblo, por sobre la Deuda Externa inmoral e ilegítima.Esperamos su apoyo en este sentido y nos ponemos a disposición para juntos encarar las medidas necesarias.Con el fraterno saludo de Paz y Bien

Beverly Keene / Coordinadora.
Adolfo Pérez Esquivel / Premio Nobel de la Paz

Cosmología de los Tupinamba

COSMOLOGÍA TUPINAMBA

ABBEVILLE, Claude d', père (1632) History of the mission of the Capuchin Fathers on the isle of Maragnan and the surrounding lands. Paris: Impr. de F.Huby, 1634.
El padre Abbeville transcribe un discurso de Iapy Ourssou, jefe de los Iuniparan y cabecilla Bourouuichave de la isla de Maragnan, a los franceses, sobre su llegada. En él habla del "creador" de todo, de Dios, así como de la inmortalidad del alma. También habla de unos profetas que instruyen en la ley de Dios (con lo que se observan algunas coincidencias y también diferencias con la religión cristiana).
ANÓNIMO Information on Brazil and of its leaders.
En este informe, se ofrece la explicación de un cristiano sobre la concepción de la Creación y el Diluvio que tienen los tupinamba (confusa, a su modo de ver). Asimismo, habla de dos hombres en el origen uno que encarna el bien (Cumé) y otro el mal.
CARDIM, Fernâo (1625) A treatise of Brasil and articles touching the dutie of the kings majestie our Lord, and to the common good of all the estate of Brasil. Glasgow: J.Maclehose and Sons, 1906.
En la sección "Sobre el principio y origen de los indios de Brasil y sobre sus costumbres, religión y ceremonias" se afirma que parece que los tupinamba no tenían conocimiento acerca del origen y la creación del mundo pero sí acerca del Diluvio, aunque al no tener escritos, según Cardim tal historia es oscura y confusa (difieren las versiones sobre el origen de la humanidad tras el diluvio).
ÉVREUX, Yves d' (1611-1613) Journey made in the north of Brazil during the years 1613-1614. Leipzig & Paris: A.Frank, 1864
En esta obra se hace referencia a unos antiguos habitantes, los Amazonas, que habrían estado emparentados con los tupinamba pero abandonaron el lugar. En este sentido, con diferencias en los relatos cosmológicos de uno y otro pueblo, tuvo lugar una síntesis.
NOBREGA, Manoel do (1549) Information on the land of Brazil. Rio de Janeiro: J.M. Nunes Garcia, 1844.
Nobrega, uno de los pocos misioneros en estrecha relación con los Tupinamba, habla del "falso recuerdo" que tienen del Diluvio, pues introducen el relato de una mujer y su marido que escalaron un pino y se salvaron.
También hace referencia a la figura de "Zomé" (intercesor entre ellos y Dios), que es S. Thomé según Nobrega. Sobre Zomé, los tupinamba afirman que pasó por la región y dejó sus huellas; así lo explicaron sus ancestros. En todo caso, Nobrega afirma que vio las 4 huellas cercanas al río. En el relato sobre la persecución que llevaron a cabo los indios tras Zomé, se mezclan elementos cristianos, bíblicos. A modo de ejemplo, Zomé consiguió cruzar el río y escapar porque las aguas se abrieron (tomado del "Éxodo" de Egipto).
STADEN, Hans (1557) Hans Staden: The true story of his captivity. New York: George Routledge and sons, 1928.
En el capítulo donde se lleva a cabo una lista descriptiva de los grabados de madera (xilografías) Staden afirman que los tupinamba dicen que hace tiempo, hubo una gran inundación que ahogó todos sus ancestros a excepción de aquellos que escaparon en canoas o treparon a la copa de árboles altos. Él lo relaciona inmediatamente con el Diluvio.
THEVET, André (1574) The peculiarities of French Antarctica, otherwise called (French) America: the islands discovered in our times. Paris: Maisonneuve et cie, 1878.
El franciscano francés constata, en relación a su alimentación, varios relatos cosmológicos. En este sentido, le explicaron que sus ancestros les enseñaron y habituaron a comer cazabe (pan hecho a base de yuca) y que se alimentaban antes solamente de hierbas. Esto cambió con la llegada de un profeta (el gran "Charaibe") que le enseño a una chica del lugar cómo cortar y plantar la yuca. De tal importancia es este profeta en su cosmología que les enseñó el fuego a sus padres, para que transmitieran el conocimiento de generación en generación.
THEVET, André (1575) The Universal Cosmography. Paris [s.n.], 1575.
En esta obra, Thevet explica los paralelismos entre las figuras de la mitología tupinamba y las figuras del cristianismo.
Respecto a la figura de el gran "Charaibe" o profeta antes mencionado, se explica que es "Maire-Monan" lo que significa (en la versión inglesa) "The old one transformer" siendo Maire "transformer" y Monan "old one". Asimismo, se dice que es hijo de Monan, figura análoga al dios cristiano.
Más adelante, encontramos especificado algo más de la genealogía de Summary o Zumé, que forma parte del mismo linaje que Maire-Monan. Según el relato, tuvo dos hijos: Tamendonare (buen padre y pacificador) y Aricoute (guerrero que buscaba subyugar las naciones). En una disputa entre ambos, Tamendonare golpeó el suelo tan fuerte que brotó una fuente y el agua inundó a todo el mundo. Escalaron cada uno un árbol, y se salvaron. De los dos hermanos surgieron las dos tribus enemigas de los Tupinamba y los Temimino.
Respecto al fuego, Thevet recoge una narración que explica cómo fue conservado en la espalda de un animal llamado “Ap” (probablemente el perezoso).Más adelante, se insiste de nuevo en “El gran Charaibe”, ahora como héroe cultural familiarizado con los frutos comestibles. Él fue quien les explicó que sus almas son inmortales e instauró los tabús y las prácticas rituales, además de regar los campos de cultivos. Las historias acerca de héroes que encarnan el bien y el mal están presentes en todas las narraciones cosmológicas tupinamba, a menudo en relación de parentesco con elementos como el sol, la luna o el mar.

Cosmología Mbyá Guaraní

COSMOLOGÍA MBYÁ GUARANÍ


REED, Richard K. (1954) Prophets of agroforestry: Guarani communities and commercial gathering. Austin. University of Texas Press, 1995.

En el Capítulo IV, “Leadership and Religion”, Reed habla de la adquisición de liderazgo religioso, y de cómo los líderes conducían a las almas hacia la Tierra sin Mal. Asimismo, afirma que las lecturas de Métraux (1948), Schaden (1962) y Bartolomé (1977) han colaborado a que los Guaraní sean conocidos como fanáticos fatalistas que se asocian y siguen sus carismáticos líderes religiosos, para esperar el fin del mundo.
Asimismo, se desarrolla una “geografía del mundo sagrado” de los guaraní (siempre dominada por el concepto de Tierra sin Mal).
También se caracterizan los elementos del cielo, que habitan los hermanos Kuaraý y Jasý (que son manifestaciones físicas de la existencia de las divinidades). El mundo sobrenatural (Katuá), habitado por la divinidad Tupá, se encuentra en la línea oscura del horizonte oeste, donde se pone el sol cada tarde.
También en este cuarto capítulo hay un apartado dedicado a las migraciones guaraní, con el nombre de “Apocalypse: guaraní migrations” en el que se explican los mecanismos para evitar el fin del mundo (que contribuyen a fortalecer las relaciones sociales y la identidad étnica) en los que se incluyen las peregrinaciones (hacia el este), inspiradas en visiones y sueños.
A continuación Reed hace referencia a la ceremonia pública de ñembó é, en la que podemos ver excelentemente expresada la cosmología guaraní. En este sentido, se introduce la figura de Tamó, intermediario entre lo mundano y lo sobrenatural.

SCHADEN, Egon (1961) Fundamental aspects of Guaraní Culture. Sao Paulo: Difusao Européia do Livro, 1962.

Egon Schaden focaliza su trabajo principalmente en grupos de Brasil (Mbüa, Ñandeva, Kayová).
En el capítulo IX “Observations about the Music and the Folklore” destaca la preocupación de estos grupos guaraní acerca de cruzar el mar para encontrar la felicidad que les promete el Paraíso.
En este sentido, en el capítulo X “The Myth of paradise in Guaraní culture and life” se contemplan los mitos del diluvio, del fuego universal u otros como relatos que ejemplifican la concepción del futuro de los guaraní: la tierra está condenada antes o después en el futuro, y esto no es motivo de pánico, puesto que existe la Tierra sin Mal.
La vida del paraíso para ellos es el restablecimiento de las costumbres tribales en su pureza tradicional (En este punto, Schaden hace referencia a la “conciencia colectiva”). La localización de la Tierra sin Mal se suponía entre el Océano Atlántico.
En el caso específico de los Ñandeva del sur de Mato Grosso, existe en su cosmología la destrucción inminente del mundo (y en una tierra paradisíaca), pero no hicieron el intento de encontrar la Tierra sin Mal.
Acerca de los Mbyá, Schaden afirma que actualmente (1962) el mito del Paraíso es su elemento más distintivo. En el presente, han sido los únicos que se han dirigido hacia la costa en peregrinación. En este sentido, los Mbyá han preservado bastantes elementos a pesar de la influencia cristiana. El mito continúa hasta ahora como un objetivo de los Mbyá.
En el capítulo siguiente (capítulo X), se caracteriza una especie de “tierra prometida” correspondiente a la existencia ideal de la tierra (una especie de “jardín ideal”). Se puede constatar, de este modo, la fuerte injerencia de los padres de la Compañía de Jesús expulsadas en 1767 de lo que ahora es Paraguay.
Para Schaden, este mito es una pieza clave para entender la desintegración cultural y social de los grupos guaraní, sobretodo en el territorio brasileño.

CLASTRES, Hélène (1975) The land without evil: Tupí-Guaraní prophetism. Urbana and Chicago: University of Illinois Press, 1995.

En la primera parte, Clastres habla de la leyenda Zumé, del diluvio o inundación universal, que ellos llaman “iporum”. También de la figura de Tupä (asimilada por la figura del dios cristiano) y Añä y Yurupari (asimilada por la figura del diablo), como de la Tierra sin Mal, que se intenta caracterizar.
En la segunda parte, se habla de las figuras de Paje y Karaí, fuertemente relacionadas con el chamanismo (no obstante, la autora establece distinciones y puntos en común respecto a las nociones de chaman, profeta y jefe, en las que se hace referencia a las ceremonias en torno a las figuras de Paje y Karaí).
Y en la tercera parte, Clastres se dedica a presentar el discurso de los profetas y sus efectos, como las migraciones históricas hacia la Tierra sin Mal. Asimismo, se pone en relación la figura de Karaí con el poder político.

GANSON, Barbara Anne (1994) Better not take my manioc: Guarani religión, society and politics in the Jesuit missions of Paraguay. Michigan, Ann Arbor, 1994.

Ya en la introducción, Ganson hace referencia a los Mbyá como uno de los tres principales grupos guaraní.
Más adelante, en el capítulo II de la parte I (“early encounters”), se expone el concepto de la Tierra sin Mal (yvy marane’y) en relación con su cosmología. Éste no lo encontramos siempre en todos los sistemas de creencias religiosas tupí-guaraní.
Tiempo atrás creían en la inminente destrucción del mundo, ya fuera por el fuego o por una gran inundación; el diluvio en las cosmologías amerindias es muy común. De la misma forma, se pone énfasis en la importancia de los pájaros, que acompañan hasta el cielo a las almas, tras la muerte.
En el capítulo VI de la parte IV, donde se habla de la invasión y la resistencia e ideología nativa durante la guerra guaraní, se hace referencia a las predicciones de inminente destrucción en misiones donde vivían indios guaraní. Predicciones, que se hicieron muy comunes a lo largo del siglo XVIII y desde que se implantó en su cosmología la idea del desequilibrio y la destrucción del universo, que se pensaban causadas por inundaciones, sequías, grandes temporales, guerras y epidemias.
Evidentemente, su cosmología se impregnó de conceptos cristianos, la sociedad dominante. En este caso, sobretodo de la idea de cielo e infierno, con la que se familiarizaron desde las misiones.

MÉTRAUX, Alfred (1948) The Guaraní. Washington, D.C. Governement printing office, 1948.

En el capítulo "religión", nos indica una especificidad de los Mbyá, que tienen como principal divinidad a Ñamandu, quien vive en el este de la Tierra sin Mal (Tupä es la divinidad del oeste, pero el creador para los Mbyá). A continuación, Métraux caracteriza toda la cosmología guaraní a partir de los grandes personajes de la mitología guaraní.
También hace referencia al mesianismo: encontramos un seguimiento de los anuncios de los chamanes, en el siglo pasado, acerca de la inminente destrucción del mundo, con lo que se sucedieron las peregrinaciones en busca de la tierra sin mal. Se explica también que este movimiento mesiánico está basado en un mito sobre la primera destrucción del universo por el fuego y el agua.

El Gobierno argentino aprueba la Ley de Bosques

La Cámara de Diputados de la Nación acaba de sancionar la Ley de Bosques aprobada el miércoles pasado por el Senado. Después de 10 años de lucha, por fin logramos salvar los bosques argentinos. Esta victoria es de la gente, es tu victoria. Sin el compromiso del millón y medio de personas que creyeron que aún había esperanzas, nunca lo hubiéramos logrado. Y el logro es enorme. Pudimos quebrar las presiones de los sectores más poderosos del país, como el sojero y el ganadero, que deseaban continuar expandiendo sus negocios de manera destructiva a expensas de nuestro patrimonio natural. Gracias a esta participación y la de más de treinta organizaciones de todo el país, los Senadores tuvieron que tomar en serio nuestro reclamo ambiental y ponerlo, por una vez, por sobre mezquinos intereses económicos carentes de toda intención de desarrollo justo y sustentable. La aprobación de la Ley de Bosques demuestra que producir cambios en favor de nuestro planeta aún es posible y el trabajo no es en vano.

Aún nos queda mucho terreno por recorrer. Las provincias tendrán que hacer un ordenamiento territorial de sus bosques, estudios de impacto ambiental y audiencias públicas antes de poder aprobar un nuevo desmonte, y estaremos ahí para velar por el cumplimiento de la ley. Seguí en contacto con nosotros. La defensa del medio ambiente no se termina y te necesitamos. Muchas gracias por haber hecho de la Ley de Bosques una realidad. Un gran abrazo,

Martín Prieto. Director Ejecutivo. Greenpeace Argentina.

La historia de amor de los últimos nómadas australianos

Él era Warri Kyangu. Ella, Yatungka de los Mandildjara. Pertenecían a la tribu de los Mandildjara, una de las pocas que en los años treinta aún practicaban su vida nómada tradicional en los desiertos del centro y del oeste de Australia. Eran jóvenes y se enamoraron, a pesar de que la ley de su tribu les prohibía contraer matrimonio por ser del mismo clan. Warri sabía que no podía casarse con Yatunka y quedarse en su tierra. Por esto escogió huir con ella. Se marcharon una noche, mientras los de su tribu dormían, y como temían ser capturados, juzgados y castigados, se fueron muy lejos. El consejo de la tribu buscó alguien para perseguirlos y hacerlos volver, de grado o de fuerza, y escogieron al cazador más joven y fuerte: Mudjon, el mejor amigo de Warri; juntos habían jugado de niños, habían superado los ritos de iniciación y habían compartido las largas jornadas de caza en el desierto.

Tras varios días de marcha, Mudjon encontró a los fugitivos entre la tribu vecina de los Budidjara, que les habían acogido. Desde una colina les pidió volver con él. Warri y los Budidjara le dispararon varios dardos para que se fuera, y él les respondió, pero nadie resultó herido. Aquella noche, Warri y Yatungka continuaron su huida hacia el oeste, y Mudjon retornó en solitario al campamento de su tribu.

Warri y Yatungka vivieron solos a partir de entonces, pero a pesar de que tuvieron hijos no eran felices, porque ningún Mandildjara puede ser feliz lejos de su tierra ancestral: eran exiliados en un país extranjero. Tanta era su añoranza que al cabo de los años decidieron regresar, dispuestos a afrontar el castigo de la tribu. Y se encontraron la tierra Mandildjara casi vacía.

Muchas cosas habían cambiado durante su ausencia. En los años cincuenta y sesenta, el gobierno australiano había propiciado una política de asimilación de los aborígenes, atrayéndoles a las misiones y reservas para acabar con su vida nómada y proporcionarles educación occidental y asistencia sanitaria. Muchos, los jóvenes especialmente, fueron subyugados por la excitante novedad del mundo blanco. Y esto es lo que había sucedido también en el desierto de Gibson, la Tierra Mandildjara. Cuando Warri y Yatungka volvieron, la tribu había desaparecido como cuerpo social. Ya no había Consejo de Ancianos, y sólo quedaban algunas familias aisladas que no se habían querido ir.

En los años siguientes, los hijos de Warri y Yatungka crecieron y abandonaron también la Tierra Mandildjara para irse, uno a uno, al mundo de los blancos, y seguir allí los ritos de iniciación entre los hombres de la tribu y encontrar esposas y esposos con que casarse. Por fin se celebró una gran reunión en el desierto, durante la cual las últimas familias y ancianos decidieron marcharse todos a reunirse con los jóvenes que ya estaban en las misiones, para tratar así de salvar la cultura y transmitirles las tradiciones. Mudjon, el amigo de la infancia, acudió a Warri y Yatungka para convencerles de que no serían castigados por su viejo pecado y de que se vinieran con él hacia el mundo blanco. Los dos amantes, ya entrados en años, le siguieron hacia el sur, pero les venció el miedo y una noche huyeron de Mudjon, por segunda vez. Se convirtieron así en los últimos de su tribu en vivir como los ancestros, cazando y recolectando, siempre de un pozo de agua a otro. Sin embargo, al menos ahora estaban en Tierra Mandildjara y hacían compañía a los espíritus, a las rocas, a los árboles y a las fuentes.

A mediados de los años setenta se sucedieron tres años sin lluvias. Algunos de sus próximos, que vivían en las reservas, se acordaron de Warri y de Yatungka, viejos y solos. ¿Cómo superarían el gran esfuerzo de encontrar comida y agua sin la ayuda de manos jóvenes y fuertes? Sabían que, si aún estaban vivos, ya no sobrevivirían otro verano. En 1977, un anciano Mandildjara se acercó a un grupo de antropólogos y les pidió ayuda para ir a buscarlos. Él mismo se ofreció como guía de la expedición. Ese anciano era Mudjon, el amigo de infancia de Warri.

La expedición, con dos vehículos todo terreno, se internó en el desierto más y más durante varios días. Cada pozo que encontraban estaba seco y tenía rastros de que unas manos humanas lo habían excavado desesperadamente en busca de humedad. El desierto también agonizaba. La Tierra Mandildjara ya no era la misma. Por primera vez en 30.000 años o más se había quedado vacía de humanos; la desaparición de los aborígenes, que durante milenios habían excavado pozos en busca de agua, había significado la huida de los animales salvajes, al secarse o llenarse de arena los pozos viejos. Además, al no haber nadie que realizara la vieja práctica de quemar los matojos secos de spinifex -para ayudar así a la regeneración de la tierra y al crecimiento de hierba fresca y de arbustos nuevos- la vegetación también iba desapareciendo, con lo cual los animales encontraban menos comida. El aborigen formaba parte integrante del sistema ecológico del desierto australiano, y al desaparecer, todo el equilibrio mantenido durante milenios se ha roto. La tierra se muere y nada la resucitará

La expedición fue siguiendo la pista de Warri y Yatungka de pozo en pozo, y estuvieron a punto de dar marcha atrás, pues pensaron que era imposible que aún vivieran. Sólo la sesudez de Mudjon les incitó a seguir. Y al fin, los encontraron, al pie del monte Ngarinarri, en el último pozo. Se habían ido adentrando en el corazón del desierto a medida que los pozos se secaban, y habían llegado al último. Delante no había nada. Detrás, sólo pozos secos. Estaban atrapados, con agua únicamente para unas semanas, pero estaban vivos.

Warri y Yatungka no habían visto nunca a un hombre blanco, ni un coche, ni habían oído hablar de ciudades o de la televisión. Pero querían volver a ver a sus hijos antes de morir, y además estaban viejos, famélicos y enfermos. Temían el castigo de los ancianos de la tribu, pero Mudjon les convenció de que nada les pasaría, y por fin, subieron a los coches que les llevaron de la Prehistoria al mundo de los blancos. Ellos descubrieron el siglo XX; y la Australia blanca del siglo XX descubrió que en su civilización tecnológica todavía era posible la existencia de gentes desconocidas viviendo la prehistoria en el desierto.

Mudjon murió súbitamente a los pocos meses. Warri sólo sobrevivió un año y medio a su rescate. Tras su muerte, su mujer Yatungka se negó a comer, y falleció 25 días después. Para ella, el mundo sin Warri no tenía sentido.

La maldición Blanca

El primer día de este año, la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Aristide.
Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.
Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.
Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.
Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del Africa. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.
De la maldición blanca, no se habló.
La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado:
—¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?
—El anterior.
—Pues, que se restablezca.
Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados.
Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos.
A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad.
Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar.
En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.
En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.
La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.
Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años.
Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.
Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.
Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.
En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso.
Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.
En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares.
Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.

Tomado de: Página/12, Buenos Aires, domingo 4 de abril de 2004.

Un ejemplo de la propuesta de Reforma Constitucional en Venezuela

Proyecto de Reforma Constitucional Consejo Nacional Electoral
LO VIGENTE LO PROPUESTO
Título III
Capítulo VII
De los derechos económicos
Título III
Capítulo VII
De los derechos socioeconómicos
ARTÍCULO 112
Todas las personas pueden dedicarse libremente a la actividad económica
de su preferencia, sin más limitaciones que las previstas en esta
Constitución y las que establezcan las leyes, por razones de desarrollo
humano, seguridad, sanidad, protección del ambiente u otras de interés
social. El Estado promoverá la iniciativa privada, garantizando la creación
y justa distribución de la riqueza, así como la producción de bienes y
servicios que satisfagan las necesidades de la población, la libertad de
trabajo, empresa, comercio, industria, sin perjuicio de su facultad para
dictar medidas para planificar, racionalizar y regular la economía e
impulsar el desarrollo integral del país.
ARTÍCULO 112 reformado
El Estado promoverá el desarrollo de un modelo económico productivo,
intermedio, diversificado e independiente, fundado en los valores
humanísticos de la cooperación y la preponderancia de los intereses
comunes sobre los individuales, que garantice la satisfacción de las
necesidades sociales y materiales del pueblo, la mayor suma de estabilidad
política y social y la mayor suma de felicidad posible.
Así mismo, fomentará y desarrollará distintas formas de empresas y
unidades económicas de propiedad social, tanto directa o comunal como
indirecta o estatal, así como empresas y unidades económicas de
producción o distribución social, pudiendo ser éstas de propiedad mixta
entre el Estado, el sector privado y el poder comunal, creando las mejores
condiciones para la construcción colectiva y cooperativa de una economía
socialista.
ARTÍCULO 113
No se permitirán monopolios. Se declaran contrarios a los principios
fundamentales de esta Constitución cualesquier acto, actividad, conducta
o acuerdo de los y las particulares que tengan por objeto el establecimiento
de un monopolio o que conduzcan, por sus efectos reales e
independientemente de la voluntad de aquéllos o aquéllas, a su existencia,
cualquiera que fuere la forma que adoptare en la realidad. También es
contrario a dichos principios el abuso de la posición de dominio que un o
una particular, un conjunto de ellos o de ellas, o una empresa o conjunto
de empresas, adquiera o haya adquirido en un determinado mercado de
bienes o de servicios, con independencia de la causa determinante de tal
posición de dominio, así como cuando se trate de una demanda
concentrada. En todos los casos antes indicados, el Estado adoptará las
medidas que fueren necesarias para evitar los efectos nocivos y
restrictivos del monopolio, del abuso de la posición de dominio y de las
demandas concentradas, teniendo como finalidad la protección del
público consumidor, de los productores y productoras, y el aseguramiento
de condiciones efectivas de competencia en la economía.
Cuando se trate de explotación de recursos naturales propiedad de la
Nación o de la prestación de servicios de naturaleza pública con
exclusividad o sin ella, el Estado podrá otorgar concesiones por tiempo
determinado, asegurando siempre la existencia de contraprestaciones o
contrapartidas adecuadas al interés público.
ARTÍCULO 113 reformado
Se prohíben los monopolios. Se declaran contrarios a los principios
fundamentales de esta Constitución cualquier acto, actividad, conducta o
acuerdo de un o una particular, varios o varias particulares, o una
empresa privada o conjunto de empresas privadas, que tengan por objeto
el establecimiento de un monopolio, o que conduzcan, por sus efectos
reales e independientemente de la voluntad de aquellos o aquellas, a su
existencia, cualquiera que fuere la forma que adoptare en la realidad.
También es contrario a dichos principios, el abuso de la posición de
dominio que un o una particular, un conjunto de ellos o de ellas, o una
empresa privada o conjunto de empresas privadas adquiera o haya
adquirido en un determinado mercado de bienes o de servicios, así como
cuando se trate de una demanda concentrada. En todos los casos antes
indicados, el Estado adoptará las medidas que fueren necesarias para
evitar los efectos nocivos y restrictivos del monopolio, del abuso de la
posición de dominio y de las demandas concentradas, teniendo como
finalidad la protección del público consumidor, de los productores y
productoras y el aseguramiento de condiciones efectivas de competencia
en la economía. En general no se permitirán actividades, acuerdos,
prácticas, conductas y omisiones de los y las particulares que vulneren los
métodos y sistemas de producción social y colectiva con los cuales se
afecte la propiedad social y colectiva o impidan o dificulten la justa y
equitativa concurrencia de bienes y servicios.
Cuando se trate de explotación de recursos naturales o de cualquier otro
bien del dominio de la Nación, considerados de carácter estratégico por
esta Constitución o la ley, así como cuando se trate de la prestación de
servicios públicos vitales, considerados como tales por esta Constitución
o la ley, el Estado podrá reservarse la explotación o ejecución de los
mismos, directamente o mediante empresas de su propiedad, sin perjuicio
de establecer empresas de propiedad social directa, empresas mixtas o
unidades de producción socialistas, que aseguren la soberanía económica
y social, respeten el control del Estado, y cumplan con las cargas sociales
que se le impongan, todo ello conforme a los términos que desarrollen las
leyes respectivas de cada sector de la economía. En los demás casos de
explotación de bienes de la Nación, o de prestación de servicios públicos,
Proyecto Consejo Nacional Electoral ecto de Reforma Constitucional • 11

el Estado, mediante ley, seleccionará el mecanismo o sistema de
producción y ejecución de los mismos, pudiendo otorgar concesiones por
tiempo determinado, asegurando siempre la existencia de contraprestaciones
o contrapartidas adecuadas al interés público, y el establecimiento de
cargas sociales directas en los beneficios.
(Continuación artículo 113 reformado)
ARTÍCULO 115
Se garantiza el derecho de propiedad. Toda persona tiene derecho al uso,
goce, disfrute y disposición de sus bienes. La propiedad estará sometida a
las contribuciones, restricciones y obligaciones que establezca la ley con
fines de utilidad pública o de interés general. Sólo por causa de utilidad
pública o interés social, mediante sentencia firme y pago oportuno de justa
indemnización, podrá ser declarada la expropiación de cualquier clase de
bienes.
ARTÍCULO 115 reformado
Se reconocen y garantizan las diferentes formas de propiedad. La
propiedad pública es aquella que pertenece a los entes del Estado; la
propiedad social es aquella que pertenece al pueblo en su conjunto y las
futuras generaciones, y podrá ser de dos tipos: la propiedad social
indirecta cuando es ejercida por el Estado a nombre de la comunidad, y la
propiedad social directa, cuando el Estado la asigna, bajo distintas formas
y en ámbitos territoriales demarcados, a una o varias comunidades, a una
o varias comunas, constituyéndose así en propiedad comunal o a una o
varias ciudades, constituyéndose así en propiedad ciudadana; la propiedad
colectiva es la perteneciente a grupos sociales o personas, para su
aprovechamiento, uso o goce en común, pudiendo ser de origen social o
de origen privado; la propiedad mixta es la conformada entre el sector
público, el sector social, el sector colectivo y el sector privado, en
distintas combinaciones, para el aprovechamiento de recursos o ejecución
de actividades, siempre sometida al respeto absoluto de la soberanía
económica y social de la Nación; y la propiedad privada es aquella que
pertenece a personas naturales o jurídicas y que se reconoce sobre bienes
de uso, consumo y medios de producción legítimamente adquiridos, con
los atributos de uso, goce y disposición y las limitaciones y restricciones
que establece la ley. Igualmente, toda propiedad, estará sometida a las
contribuciones, cargas, restricciones y obligaciones que establezca la ley
con fines de utilidad pública o de interés general. Por causa de utilidad
pública o interés social, mediante sentencia firme y pago oportuno de justa
indemnización, podrá ser declarada la expropiación de cualquier clase de
bienes, sin perjuicio de la facultad de los órganos del Estado de ocupar
previamente, durante el proceso judicial, los bienes objeto de
expropiación, conforme a los requisitos establecidos en la ley.
ARTÍCULO 136
El Poder Público se distribuye entre el Poder Municipal, el Poder Estadal
y el Poder Nacional. El Poder Público Nacional se divide en Legislativo,
Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral.
Cada una de las ramas del Poder Público tiene sus funciones propias,
pero los órganos a los que incumbe su ejercicio colaborarán entre sí en la
realización de los fines del Estado.
ARTÍCULO 136 reformado
El Poder Público se distribuye territorialmente en la siguiente forma: el
Poder Popular, el Poder Municipal, el Poder Estadal y el Poder Nacional.
Con relación al contenido de las funciones que ejerce, el Poder Público se
organiza en Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral.
El pueblo es el depositario de la soberanía y la ejerce directamente a
través del Poder Popular. Éste no nace del sufragio ni de elección alguna,
sino de la condición de los grupos humanos organizados como base de la
población.
El Poder Popular se expresa constituyendo las comunidades, las
comunas y el autogobierno de las ciudades, a través de los consejos
comunales, consejos de trabajadores y trabajadoras, consejos estudiantiles,
consejos campesinos, consejos artesanales, consejos de pescadores y
pescadoras, consejos deportivos, consejos de la juventud, consejos de
adultos y adultas mayores, consejos de mujeres, consejos de personas con
discapacidad y otros entes que señale la ley.